Consejos para una desintoxicación diaria

En el post de hoy te damos unos consejos para que limpies tu cuerpo tras los excesos de una forma moderada y segura.

1. Apuesta por el verde

La lechuga de cualquier tipo, las espinacas, las judías verdes, las acelgas, los canónigos, las borrajas, la rúcula… Todos los vegetales verdes son ricos en antioxidantes, vitaminas, minerales y, sobre todo, fibra, que nos ayudará a limpiar el cuerpo de excesos. En nuestro plan de choque las ensaladas y los vegetales tienen que ser el elemento principal de la dieta.

2. Bebe agua de limón caliente

El zumo de limón es la base de todas las dietas detox. En sus versiones más radicales es lo único que se puede tomar durante una semana. Esto es una barbaridad, pero lo cortés no quita lo valiente: el zumo de limón tiene efectos beneficiosos para el organismo si se toma como complemento de una dieta ligera. Basta con tomar por las mañanas una taza de agua caliente con el zumo de medio limón. Esta bebida despierta suavemente el sistema digestivo y linfático, y ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo. También ayuda a limpiar el hígado y hace que mejore nuestra digestión.

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3. Corta de raíz el consumo de azúcares y carbohidratos

Los azúcares y los carbohidratos refinados son el mayor enemigo de una alimentación saludable. Reducir su consumo a la mínima expresión es la forma más rápida de adelgazar y uno de los pilares fundamentales de la terapia de choque tras los excesos veraniegos.

4.  Sigue la regla del 80-20

Las dietas demasiado estrictas nunca funcionan. Una buena forma para asegurarnos de que nuestra desintoxicación sea un éxito es que cumplamos con ella al menos en un 80% de las comidas. Seguir una dieta muy estricta durante todo el tiempo es casi imposible, pero si logramos saltárnosla sólo en el 20% de las comidas, sus beneficios seguirán siendo importantes. Cuando comemos de forma saludable el 80% del tiempo, nuestro cuerpo funcionará como una máquina bien engrasada y los excesos en los que podamos incurrir tendrán un impacto inferior sobre nuestro organismo.

5. Bebe mucha agua

Se necesita mucha agua para eliminar las toxinas que acumulamos en nuestro cuerpo. ¿Cuánta? Tenemos siempre en mente la idea de que lo ideal es beber 2 litros al día pero debemos tener en cuenta que cuando hace calor debemos beber más, así como cuando hacemos deporte, y la ingesta debe variar en función de nuestra envergadura: cuanto más pesemos más agua necesitaremos. En general, no obstante, la ingesta nunca debe ser menor a 1,5 litros diarios.

6. Haz ejercicio con moderación

Nuestra ingesta de calorías debe ser acorde a lo que gastemos. Mantener un plan de entrenamiento con una alimentación limitada puede acarrear serios problemas, pues una dieta de este tipo no aporta el combustible adicional necesario para hacer deporte. Lo mejor es que aumentemos nuestra ingesta los días que hagamos más ejercicio y no nos planteemos objetivos de entrenamiento muy ambiciosos mientras seguimos una dieta de este tipo.

7. Elimina los alérgenos de tu dieta

Una de las principales ventajas de reducir nuestra dieta a la mínima expresión durante un tiempo es que podremos comprobar si algunos de los alimentos que tomamos habitualmente nos provocan alergia. Al seguir una dieta de este tipo nos será más sencillo identificar las comidas que nos sientan mal, o sobre las que tengamos sospechas, y podremos preguntar a nuestro médico al respecto (si todos los días comes de todo es muy difícil que descubras si algo te está provocando alergia).

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  1. hábitos saludables’s avatar

    Un post magnífico, muy útil y didáctico, un saludo.

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