Abril 2011

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Desde la infinidad de los tiempos, se habla de terribles pesadillas y sueños felices, así como el deseo de controlarlos. Los nativos americanos (indios) están entre los primeros pueblos que buscaron un  método para atraer los buenos sueños y rechazar los malos: el “Cazador de sueños”. Hay reproducciones suyas en museos y tiendas de recuerdos, hay quien incluso cree que tener uno es para atraer la buena suerte. Pero la historia del “Cazador de sueños” no es algo trivial: tiene un origen profundo y espiritual.

La leyenda del Cazador de sueños
Los sueños tienen gran importancia en las tradiciones de los indios americanos, son muchas las Historias y leyendas sobre pesadillas que presagiaron grandes desastres. Según sus creencias, el aire de la noche esta lleno de buenos y malos sueños. El origen del Cazador de sueños está en la tribus Ojibwa y Anishnabe. Los Ojibwa creían que los sueños eran el resultado de muchos factores: uno muy importante era el azar, lo que significa que cualquier individuo podía “ser visitado” por un mal sueño. Los hechiceros de la tribu buscaron un medio de evitar que los sueños negativos llegaran a la gente. De ahí surgió el “Cazador de sueños”

¿Qué es un Cazador de sueños?
Al parecer un anciano de tribu Anishnabe conto que había tenido una visión en la que aparecía una tela de araña dentro de un aro. Unida a la tela había una pluma y una cuenta. La visión le anuncio que serbia para retener los sueños positivos y dejaba pasar los negativos. Así con una rama de sauce, pluma de búho y una cuenta o piedra se confeccionaron los primeros “Cazadores de sueños”. Todavía hoy en día diremos que la tela de araña juega un importante papel, siendo la base fundamental en la confección del “Cazador de sueños”

Cómo se utiliza
El “Cazador de sueños” ha de estar colocado en el dormitorio en una posición que capte las primeras luces del alba. De acuerdo con la tradición, ciertos sueños están destinados a determinadas personas, conteniendo mensajes que solo son relevantes para ellas, así que el Cazador de sueños no puede evitar que lleguen al destinatario: siempre pasara a través de su red para transmitir símbolos o mensajes. Sin embargo, puede bloquear los malos sueños que flotan en el cielo nocturno para que los destruyan los primeros rayos del Sol.

El aliento de una pluma
Las abuelas de la tribu fueron quienes hicieron los primeros “Cazadores de sueños”, que regalaban a las nuevas parejas para que los colocaran en su habitación y en las de sus hijos. Tenia especial importancia para los niños: la pluma se asocia con el Aire y, por tanto, con la respiración, crucial para la vida. Al bebé le distraía el vaivén de la pluma mecida por el Aire, y a la vez aprendía la importancia del Aire puro y su don de vida positiva.

Aros y redes
A principios del siglo XX, los “Cazadores de sueños” se hacían con un aro de madera de unos 87 mm de diámetro, que contenían una red de tallos de ortigas teñidos con jugo de ciruelo silvestre mezclado con una raíz para darles un tono rojo intenso. Los destinados a los bebés y niños se hacían de sauce. No se pretendía que duraran toda la vida: cuando el sauce se secaba, el “Cazador de sueños” se estropeaba y se desintegraba era el simbolismo del paso a la edad adulta.

Paquita Mas
Doctora en Filosofía del tarot Máster en Ciencias Adivinatorias

Si deseas más información o alguna aclaración, puedes contactar con Paquita Mas en el 675 610 505.